Poeta Iraquí, escribía tanto en árabe como en persa y trabajó para las dinastías Omeya y Abbasí. Calificado generalmente como panegirista o halagador así como hedonista, estos calificativos no se corresponden con el escepticismo de sus poemas ni con su desgarrador lamento por su ceguera que es a su vez la que imprime la fuerza y la sensibilidad de sus trabajos. Murió en el año 784 azotado fue acusado de herejía (adoración al sol y a la luna) por la autoridad de la ciudad de Kufa, y convirtió su defensa en poema.
Despertad, Omeyas,
que el Califa es Ya´qub ibn Dawud.
El verdadero califa nunca está.
Buscadle entre la flauta y el laúd a ver si está
Gentes,
mi oído se ha enamorado
pues el oído se enamora,
a veces, antes que el ojo.
Me dicen: "¿Deliras por alguien a quien no viste?"
Y les digo:
"el oído, como el ojo se prenda antes que el corazón".
Acusación
¡Oh. Ibn Nahiya!*
Una cabeza es ya mucho peso como para soportar dos.
Sirvan otros a dos señores,
que a mí, con uno me basta.
*El acusador
Buscando al califa (Satírico)
Despertad, Omeyas,
que el Califa es Ya´qub ibn Dawud.
El verdadero califa nunca está.
Buscadle entre la flauta y el laúd a ver si está
De oídas (elogio de su oído pues el autor era ciego)
Gentes,
mi oído se ha enamorado
pues el oído se enamora,
a veces, antes que el ojo.
Me dicen: "¿Deliras por alguien a quien no viste?"
Y les digo:
"el oído, como el ojo se prenda antes que el corazón".
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