27 feb 2016

La hospitalidad árabe - Anonimo -

Al venir a nuestra tierra nos has honrado;
vuestro esplendor ha disipado el negro de las tinieblas;
justo es que perfume mi casa con almizcle, agua de rosas y alcanfor.

El Agradecido - Anónimo árabe -


I

Me has dado riquezas que no se como agradecer.
Con ellas me has librado de todas las necesidades.
Te estaré reconocido mientras viva y,
cuando muera,
mis huesos en la tumba, te darán las gracias en mi lugar.

II

La tierra no es bella si no florece;
el agua corre copiosa por su superficie.
Es obra de Dios, el Excelso, que da todos los dones
y concede todos los beneficios

El sustento sólo viene de Dios -Anónimo árabe-


Tú que viajas por el mar entre terrores y peligros;
no te esfuerces tanto,
pues el sustento no se consigue con el movimiento.

¿No ves al mar y al pescador plantado en medio de la noche,
mientras las estrellas están diseminadas por el cielo?
Ha tendido las redes
de las que no se apartan sus ojos a pesar de que le azotan las olas
hasta que llega el momento de alegrarse cuando los peces entran en ellas.

Entretanto quien posee un palacio,
pasa en él la noche,
feliz, en el más completo bienestar.
Se despierta después de haber dormido tranquilo;
tenía en su poder una gacela y la ha poseído.

¡Loado sea mi Señor que da a unos y quita a otros!

Unos pescan y otros se comen el pescado.

26 feb 2016

Reflexiones de un estudiante sobre La Ciencia de la Compasión de Louis Massignon I


TEXTO 1 -EL CORÁN-


Massignon realiza una breve descripción del fondo y la forma del Corán poniendo no obstante el acento sobre la riqueza de matices y formas inherente a la lengua árabe, su particular composición y gramática que ensalza la belleza no sólo del Libro su lectura y comprensión, sino de otras formas literarias como la poesía y algunas con cierta vinculación al mismo como los hadices, esta belleza y riqueza de matices a su vez revierten en una lengua de civilización de millones de almas.

Si observamos que El Libro se nos presenta como un dictado sobrenatural, milagro de estilo y en lengua árabe clara es explicable que se convierta en un texto del cual un occidental sólo perciba un pálido reflejo y que a veces debido a la diversidad de interpretaciones o por la falta de conocimiento necesario para acometer una obra de tal envergadura de los traductores (quizás predomine la traducción gramatical/literal ) sobre la esencia espiritual privándonos de ese leer entre líneas), llegue a nosotros una pálida sombra de la realidad. ¿Pero en realidad quién podría transmitir esa esencia espiritual y esa densidad de expresión? En el Corán existen mensajes claros en sí mismos junto con otros alegóricos, y otros que se prestan a interpretaciones de todo tipo buenas y malas. 

3.7. " Él es Quien te ha revelado la Escritura. Algunas de sus aleyas son unívocas y constituyen la Escritura Matriz, otras son equívocas. Los de corazón extraviado siguen las equívocas, por espíritu de discordia y por ganas de dar la interpretación de ello. Pero nadie sino Alá conoce la interpretación de ello. Los arraigados en la Ciencia dicen:""Creemos en ello. Todo procede de nuestro Señor"". Pero no se dejan amonestar sino los dotados de intelecto. "

¿Quién podría captar plenamente el valor de una metáfora, una alegoría o de una parábola? ¿Quién está capacitado para  juzgar o distinguir una aleya unívoca de una equívoca? ¿Un traductor? ¿Un"experto? ¿Una persona de otra religión que critica superficialmente o se fía o  guía por lo que le han contado? ¿Cómo resolver esa cuestión?.  La respuesta no es sencilla, quizás acoger con respeto lo que nos ha sido legado a través de los siglos y agradecer a todos los investigadores e implicados en hacer accesible al entendimiento y a las limitaciones del pensamiento humano esa denominada "Forma perfecta de la palabra Divina" Podría deducirse que ya que el dictado fue para el pueblo árabe, en Occidente debíamos conformarnos por captar del mensaje, la esencia del mismo su perfume desechando el frasco, abriendo nuestro espíritu al texto, tratar de escuchar lo que quiere transmitirnos con predisposición al entendimiento.

Las dificultades para entender el mensaje a veces secreto de las Escrituras no se refiere unicamente al noble Corán sino a cualquier otro libro Sagrado. Encontramos referido a La Biblia:

"Y toda revelación es para vosotros como palabras de libro sellado que se da a leer a quién sabe leer,
diciéndoles: <<Lee, por favor, esto>> y responde: <<No puedo, el libro está sellado>> Isaías 29:11

Leer y releer, con espíritu abierto tratando de comprender lo que hay tras Suras y Aleyas y al mismo
tiempo dejándonos llevar, disfrutando de su belleza y permitiendo que nos hable él mismo, nos guíe y nos comunique; tratar de captarlo con el ojo interno y con la intuición procurando que su estudio o lectura se convierta en una experiencia espiritual única y personal, permitiendo nos saque del error de lo que en realidad es y no es. Su auténtica riqueza y valor, probablemente no será nunca totalmente desvelado. Sólo Dios conoce su significado último. Si el Libro no se te abre no puedes tampoco juzgarlo.





Referencia poética de Bécquer sobre las 1001 noches

En su leyenda El aderezo de esmeraldas, de 1862, dice:

No desesperé, sin embargo, de mi propósito "¿Cómo buscar dinero?" decía yo para mí, y me acordaba de los prodigios de Las mil y una noches, de aquellas palabras cabalísticas a cuyo eco se abría la tierra y se mostaban los tesores escondidos, de aquellas varas de virtud tan grande, que tocando con ellas en una roca, brotaba de sus hendiduras un manantial, no de agua, que era pequeña maravilla, sino de rubíes, topacios, perlas y diamantes...

Similitud entre La lluvia y las anémonas de Al Mutanabbi y otro de Ibn al Zaqqaq

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Al Mutanabbi (Kufa-Irak) (915-965)

Juguete del viento fueron las anémonas un día,
y con fuerza por la lluvia fueron después afligidas.
¿Para ser tan maltratadas, dije a la lluvia atrevida,
qué delito han cometido?
Y me respondió la lluvia que con más fuerza caía,
Han robado a las hermosos el color de sus mejillas.

 Ibn al Zaqqaq poeta Andalusí (Valencia 1100 -1133)

"Los arriates de anémonas brillan a la hora en que el sol se levanta, y el céfiro se balancea en ellos.
 Los visité cuando la lluvia rasgaba flores de un rojo más intenso que el color del vino.
 "¿Qué culpa tienen?", pregunté: y la lluvia me contestó:
 "Han robado el color rojo de las mejillas bonitas" . 

24 feb 2016

No bebas sin música -Anónimo árabe S.XI-

I
Sirve en ruedo la copa entre viejos y jóvenes;
cógela de la mano de la luna radiante.

No bebas sin música:
que he visto que los caballos al beber relinchan.

II

Una joven tocaba el laúd con sus dedos
y el alma se arrobaba al escuchar su música.
Con su canto hizo oír al sordo
y el que era mudo exclamó:
"¡Que bien tocas!"

III

El tiempo unas veces está cubierto y otras despejado;
se parece al plano y al cilindro.
Bebe en el momento propicio,
de buen humor,
si eres capaz de no abandonarme