TEXTO 1 -EL CORÁN-
Massignon
realiza una breve descripción del fondo y la forma del Corán
poniendo no obstante el acento sobre la riqueza de matices y formas
inherente a la lengua árabe, su particular composición y gramática
que ensalza la belleza no sólo del Libro su lectura y comprensión,
sino de otras formas literarias como la poesía y algunas con cierta
vinculación al mismo como los hadices, esta belleza y riqueza de
matices a su vez revierten en una lengua de civilización de millones
de almas.
Si
observamos que El Libro se nos presenta como un dictado sobrenatural,
milagro de estilo y en lengua árabe clara es explicable que se
convierta en un texto del cual un occidental sólo perciba un pálido
reflejo y que a veces debido a la diversidad de interpretaciones o
por la falta de conocimiento necesario para acometer una obra de tal
envergadura de los traductores (quizás predomine la traducción
gramatical/literal ) sobre la esencia espiritual privándonos
de ese leer entre líneas), llegue a nosotros una pálida sombra de
la realidad. ¿Pero en realidad quién podría transmitir esa esencia
espiritual y esa densidad de expresión? En el Corán existen
mensajes claros en sí mismos junto con otros alegóricos, y otros
que se prestan a interpretaciones de todo tipo buenas y malas.
3.7.
" Él es Quien te ha revelado la Escritura. Algunas de sus
aleyas son unívocas y constituyen la Escritura Matriz, otras son
equívocas. Los de corazón extraviado siguen las equívocas, por
espíritu de discordia y por ganas de dar la interpretación de ello.
Pero nadie sino Alá conoce la interpretación de ello. Los
arraigados en la Ciencia dicen:""Creemos en ello. Todo
procede de nuestro Señor"". Pero no se dejan amonestar
sino los dotados de intelecto. "
¿Quién
podría captar plenamente el valor de una metáfora, una alegoría o
de una parábola? ¿Quién está capacitado para juzgar o distinguir una aleya
unívoca de una equívoca? ¿Un traductor? ¿Un"experto? ¿Una persona de otra religión que critica superficialmente o se fía o guía por lo que le han contado? ¿Cómo resolver esa cuestión?. La
respuesta no es sencilla, quizás acoger con respeto lo que nos ha
sido legado a través de los siglos y agradecer a todos los
investigadores e implicados en hacer accesible al entendimiento y a
las limitaciones del pensamiento humano esa denominada "Forma
perfecta de la palabra Divina" Podría deducirse que ya que el
dictado fue para el pueblo árabe, en Occidente debíamos
conformarnos por captar del mensaje, la esencia del mismo su perfume
desechando el frasco, abriendo nuestro espíritu al texto, tratar de
escuchar lo que quiere transmitirnos con predisposición al
entendimiento.
Las
dificultades para entender el mensaje a veces secreto de las
Escrituras no se refiere unicamente al noble Corán sino a cualquier
otro libro Sagrado. Encontramos referido a La Biblia:
"Y
toda revelación es para vosotros como palabras de libro sellado que
se da a leer a quién sabe leer,
diciéndoles:
<<Lee, por favor, esto>> y responde: <<No puedo, el
libro está sellado>> Isaías 29:11
Leer
y releer, con espíritu abierto tratando de comprender lo que hay
tras Suras y Aleyas y al mismo
tiempo
dejándonos llevar, disfrutando de su belleza y permitiendo que nos
hable él mismo, nos guíe y nos comunique; tratar de captarlo con el
ojo interno y con la intuición procurando que su estudio o lectura
se convierta en una experiencia espiritual única y personal,
permitiendo nos saque del error de lo que en realidad es y no es. Su
auténtica riqueza y valor, probablemente no será nunca totalmente
desvelado. Sólo Dios conoce su significado último. Si el Libro no
se te abre no puedes tampoco juzgarlo.
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