28 jun 2016

Sentencias de sabiduría Sufíes II

"Te extraviarás si pretendes resolver algo  por caminos indebidos"
Qays
"Sé como te apetezca y descarta las preocupaciones".

Los dichos y fábulas atribuidos a ascetas en el Islam son comparables a un oasis sin fronteras fértil y generoso. Provee de paz y sombra cuando el sol arrasa y de agua fresca y clara cuando se está sediento. La mayoría de ellos se han transmitido por tradición oral durante generaciones. En algunos se cita -para tomar con cierta reserva- el nombre de quién los emitió; normalmente sufíes, santones y ascetas de los siglos VII al XII. En otros la referencia se pierde en el tiempo, queda el mensaje pero no el nombre de quién lo emitió. En algunos se usa el humor como pretexto para transmitir la moraleja final, En cuanto a los personajes pueden entrar en juego desde Alejandro el Magno hasta el misterioso sabio Luqman, ambos con presencia en El Corán. En este caso el fin justifica los medios ya que son en su mayoría gotas de la inmensa fuente de la sabiduría bañadas en el oro de la espiritualidad.

- Un místico dice: Me alegro al pensar en la muerte, aunque no tenga la seguridad de que ésta implique el reposo; sabiendo que la muerte se encuentra interpuesta entre el hombre y sus acciones, procuro duplicar las buenas y evitar las malas.
Sé como te apetezca y descarta las preocupaciones, pues Dios es generoso. En todo esto nada hay malo. Pero nunca hagas una de estas dos cosas: no incurras en el politeísmo ni perjudiques a los demás. 

Otro místico dice: "Pedí a Bisr al- Hafí que me aclarase algunos de los secretos de la verdad. Me contestó: Hijo mío: No se lo podemos explicar a todo el mundo, sino a cinco personas de cada ciento, al igual que se hace con las limosnas.

¡Gentes! guardaos de la sinceridad que perjudica y no os preocupe el mentir con buen fin; delante de la necesidad no hay escapatoria posible; las palabras no sirven de nada en la indigencia y el silencio no perjudica cuando se trata de la generosidad.

Cuando Dios quiere favorecer a una criatura le da la oportunidad de obrar bien.

¡Alma! ¡Ten paciencia, porque no he de ayudarte a satisfacer tu deseo!. El alma se salva  cuando se le impide conseguir lo que le apetece y se condena cuando se le da satisfacción.

Las faltas, pequeñas o grandes, se perdonan a quien las ha cometido con buena intención; cuando el hombre se decide a abandonar los pecados emprende la senda del bien; las riquezas no aproximan a Dios, antes bien constituyen una prueba; un poco de bienestar en este mundo distrae del mundo que se encuentra en el otro; lo mucho hace olvidar lo poco.

¡Apártame, Dios del lugar que ocupan los embusteros! ¡Líbrame de estar entre los ignorantes!

Sabe que quien es sincero con Dios se salva; que quien practica su religión no cae en la perdición y quien se comporta como un asceta en este mundo, encontrará el día de mañanasu consuelo. Vive sin ambición en esta vida, y en la otra sé un pedigüeño, se sincero en todas tus cosas.

No discuto con nadie sin pedir  a Dios que lo conduzca por el camino de la verdad y que lo auxilie a verla clara; nunca he discutido con nadie a menos de que se tratase de poner de manifiesto la verdad, sin preocuparme de si Dios la haría patente gracias a mi lengua o por la lengua de otro.

¿Acaso puedo meterme en el mar sin que se mojen mis vestidos?




Atribuido a Ali ibn Tahir Al Sulami (1106) 
Se dice que una vez hubo hecho testamento se ensimismó, tembló y empezó a llorar amargamente.
Se le preguntó: ¿Que te ocurre? 
Quiero prepararme  para algo muy grande que consiste en presentarme ante Dios ¡Ensalzado sea! y poner en practica mi testamento.
Por está razón temblaba Ali ibn Husayn Zayn al-Abidin (658) cuando estaba en oración. Si una vez terminada ésta se le preguntaba el por qué; contestaba: "¿Es que no sabéis quién es el que está ante uno y a quién dirijo la palabra?"
Sufyan ath-Thawri ibn Said (716-778)
Se refiere que a su lado se encontraba un ciego que, cuando llegaba el més de Ramadán, salía e iba a rezar con la gente; iba poco a poco y sin hablar. Sufyan decía: "Cuando llegue el día de la resurrección llegará acompañado de las gentes que creen en El Corán, quienes le honrarán con los signos de una mayor distinción respecto a los demás ciegos" Sufyán decía: "Aunque el alma estuviese tan aposentada en el corazón como es necesario, éste volaría de alegría al pensar en el paraíso y se compungiría al pensar en el fuego eterno".
Se refiere también del mismo que éste dijo: "Mirar la cara del malvado ya constituye una falta"
.

Mulla Nur al-Din Zuhuri (1615)

(Atribuído) Hay tres cosas que justifican la destitución de un cadí: Que honre a los malvados, que sea vanidoso y que tema ser destituido.

Umar ibn Abd al-Aziz  
Califa Omeya (717) destituyó a un cadí. Éste le preguntó el porqué lo había hecho. Umar contestó: "Me he enterado que hablas más de lo que es conveniente a quien detenta ese cargo.

Alejandro. 
Se cuenta que Alejandro dijo a su lugarteniente: "Te he concedido un cargo al cual van anejas mi persona, mi espíritu y mi honor. Cuida de éste punto con tu persona y con tu inteligencia".
Dijo a su cocinero: " Tú tienes el control de mi cuerpo, trátalo con cuidado"
Dijo a su secretario: "Ten cuidado de lo que escribes en mi nombre".

Luqman
(personaje sabio y legendario con Sura propia en El Corán). 
Se cuenta que Luqmán dijo a su hijo: "Hay tres cosas que solo se conocen en tres circunstancias: El hombre afable solo se conoce en los momentos de enfado; el valiente en la guerra, y el amigo cuando lo necesitas. El injusto se arrepiente aunque la gente lo alabe y el que ha sido víctima de una injusticia permanece íntegro aunque la gente lo vitupere" Dios ¡Ensalzado sea! dice: Aquellos que se regocijan con lo que tienen y que les gusta que les alaben por lo que no han hecho, no crean que escaparán del tormento doloroso.

Muhammad ibn ‘Abdullāh El Profeta ¡sobre el recaiga la bendición y salvación eternas! dice: 

Las acciones se juzgan de acuerdo con la intención que las ha motivado; cada hombre será responsable de sus intenciones.
Se cuenta que un hombre se le acercó y le pidió un buen consejo. A lo que el Profeta le respondió:
"Te aconsejo que en esta vida seas un dueño sin ambiciones y en la última un esclavo ambicioso" ¿Que es esto? El que carece de ambiciones en este mundo se hace acreedor de ésta vida y de la última".

Anónimos 
Lo más admirable que encierra el hombre es el corazón, ya que en él están todas las riendas de su destino: Si la ambición lo excita, la avidez lo pierde; si el dolor se apodera de él, lo mata de tristeza; si es iracundo, la ira lo agobia; si tiene la suerte de ser tranquilo, está a cubierto de los arrebatos; si el miedo se apodera de él, la tristeza lo tiene preocupado; si lo alcanza una desgracia, es presa de la desesperación; si consigue riquezas, estas pueden hacer olvidar a su Señor; si la miseria le agobia, anda preocupado; si la desesperación le excita, la debilidad le refrena; en cualquier situación en que se encuentre, su salvación consiste en rogar a Dios y en consagrarse a aquellas cosas que le permitan obtener los medios de subsistencia y aquellos otros que le conduzcan por el camino de la salvación.
Se preguntó a un sabio cual era el hombre de peor condición. Contestó: "Aquél cuyas virtudes son cegadas por la pasión, que se ha propuesto alcanzar sus fines y que ha ampliado sus conocimientos en las misma medida que restringía las posibilidades de ser excusado.

Cuando Dios quiere favorecer a una criatura le da la oportunidad de obrar bien.

El alma se salva cuando se le impide conseguir lo que le apetece y se condena cuando se le da satisfacción.

Qays Ibn Mushair Al Saidawi. 
Puedo prescindir de aquel que se mete con las gentes; que las ve en el error sin que él ande por el buen camino.
La riqueza y las costumbres son unas envolturas, ya que se arropan en lo que oculta el pecho.
Te extraviarás si pretendes resolver algo  por caminos indebidos, pero si sigues los procedimientos normales lo conseguirás.

Umar ben Ubayd (610)
Pregunté a Umar en que consiste el verdadero ascetismo y me respondió: "El Enviado de Dios (¡Dios le bendiga y le salve!) lo ha expresado claramente al decir: El asceta nunca olvida la tumba ni las aflicciones; prefiere lo eterno a lo caduco y no cuenta con el mañana -cualquiera que este sea- sin considerar que puede morir en él"

Abū Dhar al-Ghifari al-Kinani 652
Se dice que Abu Dhar decía. " Prefiero ser mas pobre que rico; me gusta más la enfermedad que la salud". Uno de los que escuchaban dijo: "Dios se apiade de Abu Dhar, pero yo opino que aquél que acepta lo que Dios le ha dado se conforma con el destino que Dios le ha fijado"
Abdullah ibn Abu Awfa (Compañero de El Profeta)
Atribuido. Una persona digna de crédito refiere:
Ibn Abu Aufa hizo la oración de la mañana conmigo y leyó el versículo que dice ¡Oh tu el arropado... y siguió hasta el sitio en que las palabras de Dios (¡Ensalzado sea!) son: "cuando se sople en el cuerno".
En ese preciso momento cayó muerto.

Tabit al Bannaurri 625. 
 Se refiere que Tabit al Bannaurri lloró de manera tan copiosa que le faltó poco para perder un ojo. Lo llevaron a un médico para que lo curase. Le dijo: "Te curaré con una sola condición" ¿De qué se trata? preguntó Tabit. El médico respondió: "que dejes de llorar" ¿Qué merito tendrían mis ojos si no llorasen?

Qays 
 "Puedo prescindir de aquel que se mete con las gentes; que las ve en el error sin que él ande por el buen camino.
La riqueza y las costumbres son unas envolturas ya que todas se arropan en o que oculta el pecho.
Te extraviarás si pretendes resolver algo por caminos indebidos, pero si sigues los procedimientos normales lo conseguirás".

As-Safi ´i
La aplicación fervorosa hace accesible todo asunto remoto y la diligencia abre toda puerta cerrada con llave.
La criatura de Dios que más merece la tristeza es un hombre de aspiraciones gloriosas rendido por la pobreza.
Las aflicciones del sabio y la vida fácil del tonto revelan la sabiduría del destino.
La falta de riquezas alimentará el poder intelectual: la riqueza y el intelecto son opuestos
¡Que lejos la una del otro!

Al-Mutanabbi 
No veo ninguna falta entre las faltas de los hombres tan grande como la imperfección de los hombres que pueden llegar a la perfección.
Las cosas pequeñas  son grandes en los ojos de la persona pequeña y las cosas grandes son pequeñas en los ojos de los grandes.

Al-Hasan b- Ali o también Al-Marghinani
Los ignorantes están muertos antes de que se mueran, mientras que los eruditos viven aunque estén muertos.

Saih al-Islam, Burhan ad Din
La Ignorancia es una muerte antes de la muerte para los que la abrigan,
y sus cuerpos son tumbas antes que las tumbas.

En verdad, un hombre que no vive para el saber está muerto, y no habrá resurrección para él en su momento.





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