I
Cuando vi cumplirse el Decreto,
sin duda ni discusión alguna
me entregue de verdad a mi Creador
y me dejé llevar por los acontecimientos
.II
Tu profundo pesar es Su martillo
Cuando surgen ante ti las adversidades.
III
Todo se te perdona
salvo alejarte de Nós
Y si te hemos perdonado,
lo que ocurra es asunto Nuestro
IV
No preguntéis sobre un hombre,
sino observad a su compañero,
porque en verdad un compañero imita al otro;
y si el compañero es malo, huid de él rapidamente,
pero si es bueno, juntaos con él.
Así os llevará por el buen camino.
V
No te juntes con un compañero indolente.
Muchas veces un hombre pío se corrompe
asociándose con hombres corruptos.
El contagio se extiende rápidamente desde el perezoso hacia el vivo,
igual que cuando uno pone brasas vivas entre la ceniza,
el fuego se extingue.
VI
Valorad el país de acuerdo con su reputación
y al compañero de acuerdo con su compañero.
VII
¿Deseas hacerte sabio y hábil en el debate por otro camino que el del trabajo?
Hay varios tipos de estupidez.
Ningún aumento de riqueza es posible sin dificultades que asumir.
Y por eso,
¿Como es posible aprender sin dificultad?
VIII
Por medio del trabajo duro,
llegarás a las distinciones más altas.
Por eso, el que aspira a la sabiduría
se queda despierto toda la noche.
Haces lo posible para conseguir la gloria,
pero entonces duermes por la noche.
El que busca perlas se sumerge en el mar.
La altura de los bloques de un arquitecto
depende de la elevación de sus aspiraciones;
la dignidad de un hombre se apoya en sus vigilias nocturnas.
Quienquiera que desee elevación sin fatiga,
malgasta su vida en la búsqueda de lo absurdo.
He renunciado al sueño nocturno para ganar tu satisfacción,
Señor de los Señores.
Por eso, déjame que consiga el saber
y permíteme alcanzar el grado más alto de perfección.
IX
Un tesoro de beneficios se encuentra en los arcos de las calamidades.
XII
El saber es enemigo del joven soberbio,
como el torrente es enemigo de la cima mas alta.
XIII
No os apureis en vuestros asuntos, sino proceded lentamente.
Porque nada enderezará vuestro palo como un fuego lento.
XIV
El dueño de la erudición vive para siempre después de su muerte,
mientras sus huesos se pudren debajo del polvo.
Pero el ignorante está muerto mientras camina por la tierra,
se considera vivo,
pero en realidad carece de existencia.
XV
La vida del corazón es el saber,
por eso, perseguidlo,
y la muerte del corazón es la ignorancia,
por eso, evitadla.
XVI
Puesto que el erudito se honra por su erudición,
El conocimiento de la Ley es el más valioso honor.
¡Cuanta fragancia exhala, pero no perecedera
coma la del almizcle!
¡Y que alto remonta, pero no es codicioso como el halcón!
XVII
La ilustración es lo más precioso que puedes atesorar.
Al que se pone a aprender, nunca se le borrará la gloria.
Por eso, aprende las cosas que antes ignorabas.
Porque el principio y el fin del saber es la felicidad.
XVIII
Infamia y otra vez infamia, e infamia una vez más
aflige al hombre a causa de la comida.
XIX
El saber tiene esta condición para el que le sirve,
y es que éste debería hacer a todos los hombres sus sirvientes.
XX
Os encomiendo cinco cosas a la hora de componer vuestro discurso,
es decir, si obedecéis al que os hace recomendaciones de buena fe.
No olvidéis el propósito del discurso, su momento, su calidad y cantidad, y su lugar.
XXI
Si quieres ver a tu enemigo humillado,
matarlo de pesadumbre y azuzarlo con preocupaciones;
entonces, empéñate en conseguir lo más noble
y aumenta tu saber cada vez más.
En realidad, el que continuamente aumenta sus conocimientos,
aumenta el pesar del hombre que le envidia.
XXII
Puse a los hombres a prueba generación tras generación
y no vi más que falsedad y charlatanería.
Y no encontré en todas las pruebas nada más dañino
ni insoportable que la hostilidad mutua de los hombres.
Y saboreé la amargura de las cosas en todas partes
y no había nada más amargo que pedir limosna.
XXIII
Apartaos del indigno y no lo busquéis;
pero a quien habéis dispensado el bien, aumentadlo.
Podéis protegeros de toda astucia de vuestro enemigo;
pero cuando el enemigo maquina contra vosotros,
no maquinéis contra él.
XXIV
Veo que deseas ennoblecer tu corazón;
pero no conseguirás la nobleza antes de humillarlo.
XXV
El habla es un mal necesario,
pero el silencio es la salvación.
Por eso, cuando tengas que hablar no seas prolífico.
Ni una vez te arrepentirás de tu silencio,
pero muchas veces te arrepentirás de tus palabras.
XXVI
A Quienquiera que se ocupe de las cosas que no son significativas para él
se le escapan las cosas que le importan.
XXVII
Cierto letrado entre los ascetas eruditos reprendió a un estudiante diciendo:"Es tu deber prevenir contra la calumnia y contra el asociarte con gente locuaz. El que habla mucho te roba la vida y pierde tu tiempo".
XXVIII
Se dice:
"El saber es nobleza sin abatimiento.
Pero nadie llega a él excepto a través del abatimiento
en el cual no hay nobleza.