El puesto de las
especias
I
Como pequeñas
montañas multicolores
rojas, amarillas,
verdes, azafranadas,
por otra parte
dulces o amargas,
estimulantes o tranquilizantes, aromáticas
se ofrecen las
especias a los compradores,
les llaman desde sus
recipientes
¡Llévame contigo! si
no me tomas, yo sin ti, aquí soy nada.
Y los compradores
jugando a ser Dios.
Fingen que no
escuchan.
II
Mi Religión
Me
preguntó cual era mi Religión.
Y
contesté: la de Dios.
Si,
¿pero cual? -Insistió-
Pregúntale
a Él lo mismo, y la que te diga;
pues
esa misma.
III
La
Acequia
Entre
sol y sombra discurría placentera,
repartía
sus sonrisas
a
los olivos, a las palmeras, a las higueras…
IV
Lavanderas
¡Quien
volviera al tiempo de las lavanderas!
Tiempo
de agua fresca,
de
coplas y de risas,
de
ropa limpia al sol y al viento.
Tiempo
desvanecido.
V
El
Sonido del dolor
El
lenguaje de los pájaros no me es desconocido
ni
el susurro del viento entre los árboles
ni
el rumor de los arroyos.
Me
sobrecoge el estruendo de la tempestad,
no
tanto como el dolor de la viuda y el huérfano
al
escuchar tañer la campana.
Entre
todos los sonidos,
prefiero
el de la esperanza
pero
ese sonido, es mudo.
VI
En
la mañana Turca
¿Recuerdas
aquella brillante mañana de Julio?
El
cántaro de barro a la puerta
el
vaso junto a la fuente,
en
una alberca de agua fresca
entre
el sol y sombra de la higuera
lentamente
se refrescaban
las
verdes y jugosas sandías,
como
cabezas de niños
disfrutando
de su baño,
como
fruto maduro,
esperando
su momento.
VII
Las
Norias de Hama
Nunca
olvidaré el particular sonido de sus norias,
como
tosco violoncelo,
transforman
el caudal del Orontes en continua sinfonía.
Hoy
lamento.
VIII
Aquí
hubo vida
Cegaron
el pozo del Oasis,
casi
todo pereció.
y
en aquél lugar
nada
volvió a ser igual;
la
vida huyó.
En
la vida de las personas, a veces
ocurre
igual.
IX
Rezar
Y
decidí rezar con menos palabras
para
no tener que culparte
de
falta de respuesta.
Y
cargué sobre mis hombros
indolencia,
falta de juicio
de
fe o devoción
que
me sirvieran de justificación
a
Tu ausencia.
X
El
mejor Pastor
Será
siempre aquel que lleva sus ovejas al prado mas verde.
XI
Desesperado
(Lamento)
Ya
no hago preguntas, porque no me interesan las respuestas.
Ya
no pido explicaciones, porque tampoco me interesan las explicaciones.
A
veces me gustaría gritar con todas mis fuerzas.
¡No
entiendo nada!
XII
La
serpiente reidora
Del
linaje de la del Paraíso,
a
todos encantaba,
cara
de mujer en cuerpo animal.
Aquellos
hombres de su hechizo se libraron,
frente
a su rostro, espejo de plata colocaron,
desde
entonces, solo ríe de si misma.
XIII
Un
ángel se fue
Una
especie de ángel se marchó,
sin
dejar ninguna huella,
desapareció
en dirección al cielo,
a
través de un agujero, curiosamente redondo en las nubes
por
el que los rayos del sol penetraban en todo su esplendor
como
indicando: Es por aquí....
XIV
Paraíso
El
hombre se cansa hasta de vivir en el paraíso.
Es
insatisfecho por naturaleza..

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