29 sept 2013

El puesto de las especias




El puesto de las especias

I
Como pequeñas montañas multicolores
rojas, amarillas, verdes, azafranadas,
por otra parte
dulces o amargas, estimulantes o tranquilizantes, aromáticas
se ofrecen las especias a los compradores,
les llaman desde sus recipientes
¡Llévame contigo! si no me tomas, yo sin ti, aquí soy nada.
Y los compradores jugando a ser Dios.
Fingen que no escuchan.

II
Mi Religión

Me preguntó cual era mi Religión.
Y contesté: la de Dios.
Si, ¿pero cual? -Insistió-
Pregúntale a Él lo mismo, y la que te diga;
pues esa misma.




III
La Acequia

Entre sol y sombra discurría placentera,
repartía sus sonrisas
a los olivos, a las palmeras, a las higueras…

IV
Lavanderas

¡Quien volviera al tiempo de las lavanderas!
Tiempo de agua fresca,
de coplas y de risas,
de ropa limpia al sol y al viento.
Tiempo desvanecido.

V
El Sonido del dolor

El lenguaje de los pájaros no me es desconocido
ni el susurro del viento entre los árboles
ni el rumor de los arroyos.

Me sobrecoge el estruendo de la tempestad,
no tanto como el dolor de la viuda y el huérfano
al escuchar tañer la campana.

Entre todos los sonidos,
prefiero el de la esperanza
pero ese sonido, es mudo.

VI
En la mañana Turca

¿Recuerdas aquella brillante mañana de Julio?
El cántaro de barro a la puerta
el vaso junto a la fuente,
en una alberca de agua fresca
entre el sol y sombra de la higuera
lentamente se refrescaban
las verdes y jugosas sandías,
como cabezas de niños
disfrutando de su baño,
como fruto maduro,
esperando su momento.

VII
Las Norias de Hama

Nunca olvidaré el particular sonido de sus norias,
como tosco violoncelo,
transforman el caudal del Orontes en continua sinfonía.
Hoy lamento.

VIII
Aquí hubo vida

Cegaron el pozo del Oasis,
casi todo pereció.
y en aquél lugar
nada volvió a ser igual;
la vida huyó.
En la vida de las personas, a veces
ocurre igual.

IX
Rezar

Y decidí rezar con menos palabras

para no tener que culparte
de falta de respuesta.
Y cargué sobre mis hombros
indolencia, falta de juicio
de fe o devoción
que me sirvieran de justificación
a Tu ausencia.

X
El mejor Pastor

Será siempre aquel que lleva sus ovejas al prado mas verde.

XI
Desesperado (Lamento)

Ya no hago preguntas, porque no me interesan las respuestas.
Ya no pido explicaciones, porque tampoco me interesan las explicaciones.
A veces me gustaría gritar con todas mis fuerzas.
¡No entiendo nada!

XII
La serpiente reidora

Del linaje de la del Paraíso,
a todos encantaba,
cara de mujer en cuerpo animal.

Aquellos hombres de su hechizo se libraron,
frente a su rostro, espejo de plata colocaron,
desde entonces, solo ríe de si misma.

XIII
Un ángel se fue

Una especie de ángel se marchó, 
sin dejar ninguna huella,
desapareció en dirección al cielo,
a través de un agujero, curiosamente redondo en las nubes
por el que los rayos del sol penetraban en todo su esplendor
como indicando: Es por aquí....

XIV
Paraíso

El hombre se cansa hasta de vivir en el paraíso.
Es insatisfecho por naturaleza..


No hay comentarios:

Publicar un comentario