El sollozo de la paloma gris
Dormía sosegado
por la brisa fresca cuando,
bruscamente una paloma gris
entonó desde la espesura un sollozo
cargado de añoranza,
y me recordó mi propia pasión.
Llevaba tanto tiempo apartado de mi
propia alma,
durmiendo hasta tan tarde,
pero el sollozo de aquella paloma
me despertó y me hizo llorar.
¡Alabados sean todos los afligidos
madrugadores!
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