Wuhayb ibn al-Ward al-Makki, conocido como "Urwa de los indigentes" poeta místico al que según la leyenda se le atribuyen incluso milagros preocupado en extremo por los más necesitados llegó incluso a fundar un hospital. Esto no impide que en sus poemas se refleje el auténtico espíritu beduino.
El Bandolero
Confunda Dios al bandolero,
que al abrigo de la oscura noche
relame los huesos frecuentando los mataderos.
Al bandolero, que cada noche cuenta el botín del día,
traicionando la hospitalidad del amigo deferente.
Que duerme de noche y se levanta luego,
sentándose a sacudirse los guijarros de su polvoriento costado.
El verdadero bandolero es aquél
cuya faz resplandece como la llama que ilumina
a quién alza una brasa.
Generosidad
Soy un hombre que comparte su vasija
mientras tú no la compartes con nadie.
Reparto mi cuerpo en muchos cuerpos
y ofrezco sorbos de agua límpida y fresca.
¿Te burlas acaso de mí, porque engordando tú,
ves, en cambio, que en mi cuerpo ha hecho mella el buen obrar?
El Bandolero
Confunda Dios al bandolero,
que al abrigo de la oscura noche
relame los huesos frecuentando los mataderos.
Al bandolero, que cada noche cuenta el botín del día,
traicionando la hospitalidad del amigo deferente.
Que duerme de noche y se levanta luego,
sentándose a sacudirse los guijarros de su polvoriento costado.
El verdadero bandolero es aquél
cuya faz resplandece como la llama que ilumina
a quién alza una brasa.
Generosidad
Soy un hombre que comparte su vasija
mientras tú no la compartes con nadie.
Reparto mi cuerpo en muchos cuerpos
y ofrezco sorbos de agua límpida y fresca.
¿Te burlas acaso de mí, porque engordando tú,
ves, en cambio, que en mi cuerpo ha hecho mella el buen obrar?
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