26 jul 2015

Bassar Ibn Burd (SVIII)

Poeta Iraquí, escribía tanto en árabe como en persa y trabajó para las dinastías Omeya y Abbasí. Calificado generalmente como panegirista o halagador así como hedonista, estos calificativos no se corresponden con el escepticismo de sus poemas ni con su desgarrador lamento por su ceguera que es a su vez la que imprime la fuerza y la sensibilidad de sus trabajos. Murió en el año 784 azotado fue acusado de herejía (adoración al sol y a la luna) por la autoridad de la ciudad de Kufa, y convirtió su defensa en poema.

Acusación

¡Oh. Ibn Nahiya!*
Una cabeza es ya mucho peso como para soportar dos.
Sirvan otros a dos señores,
que a mí, con uno me basta.

*El acusador

Buscando al califa (Satírico)

Despertad, Omeyas,
que el Califa es Ya´qub ibn Dawud.
El verdadero califa nunca está.
Buscadle entre la flauta y el laúd a ver si está

De oídas (elogio de su oído pues el autor era ciego)

Gentes,
mi oído se ha enamorado
pues el oído se enamora,
a veces, antes que el ojo.

Me dicen: "¿Deliras por alguien a quien no viste?"
Y les digo:
"el oído, como el ojo se prenda antes que el corazón".

23 jul 2015

Poema árabe anónimo sobre el placer

No demores el goce del placer,
pues el tiempo está siempre dispuesto a transcurrir.

Poema anónimo árabe sobre los oficios

I

Todos los oficios constituyen las piedras del collar,
pero este barbero es su perla.
Está por encima de todos los sabios,
y debajo de sus manos quedan las cabezas de los reyes.






4 jul 2015

A un corazón de cristal

Corazón de cristal

Había una vez un corazón. Este corazón era hermoso, inocente y transparente; irradiaba hacia los que le rodeaban maravillosos y brillantes reflejos de todos los colores. Era como un diamante pero le faltaba su dureza; por todo y de todos se preocupaba y eso le hacía sufrir.
De su sufrimiento se mofaban y abusaban.
Cuando con alguien comentaba sus inquietudes, cada uno iba a lo suyo.
“Son exageraciones”, “no es para tanto” -decían- .Tiene un corazón de cristal. No se toma las cosas como debe.
Con el paso del tiempo, el brillo y los destellos de corazón de cristal fueron poco a poco apagándose, perdió transparencia hasta apenas emitir hacia los demás una luz opaca; pero el corazón todavía seguía siendo de fino cristal y aunque con menos intensidad, continuaba siendo sensible, y por tanto soportando. las decepciones, los agravios, la indiferencia de todos aquellos a los que había dedicado sus mejores años.
Aquellos a los que había dirigido durante su vida el brillo de sus mejores destellos erosionaron el cristal, que se convirtió en apenas una leve lámina, pero siempre transparente, que finalmente un día se quebró en una explosión de miles de esquirlas.
Esas esquirlas, ahora si las tocas pueden hacerte daño, si las pisas, pueden hacerte sangrar..Yacen sobre una maravillosa alfombra de polvo de cristal que ahora, vuelve a brillar, pero sólo para su dueño.


Y...¿Quien tuvo la culpa? ¿El corazón o quienes le rompieron?
Eso no importa, ya. El corazón ni existe, ni se puede recomponer.
Y...¿ Quién?, ¿O qué, ocupó su hueco?
Pues ...Un vacío de sentimientos. Una inmunidad. Una nada.
La Paz.



2 jul 2015

Poema árabe anónimo sobre La Educaciòn

I

Si no tuviese la más fina educación,
si no fuese digno de confianza,
no hubiera sido ni servidor de un rey, ni de la familia real.
¡Cuantos siervos hay, que por sus méritos son servidos por los ángeles del cielo!

II

Ha transformado su lanza en cálamo,
sus enemigos en papel
y su sangre en tinta.
Por eso creo que los antiguos llamaron muy bien,
a la lanza, jattiya*

* palabra de doble significado que significa "lanza" y "escritura"

III

Busca refugio en el generoso,
hijo de generosos,
pues engendrará seres generosos.

Deja que sigan su camino los innobles,
hijos de innobles,
porque engendrarán seres innobles.


30 jun 2015

El corazón del místico - Anónimo árabe -

El corazón de los místicos, tiene por morada un jardín,
un jardín celeste, 
protegido por los velos de Dios
de la vista de los demás mortales.
Cuando beben en él el vino puro,
perciben con su aroma el céfiro de la familiaridad con Dios.
Su secreto queda entre ellos y el Amado;
está oculto a todo el mundo.
Excepto para el corazón del místico.

29 jun 2015

El otro Portal

El otro Portal no estaba en Belén,
y tampoco era invierno.
Soportaba un sol de justicia,
tenía por techado una negruzca y rasgada lona.
Estaba en el mediterráneo en un mercadillo. 
En él: un hombre una mujer y un niño;
que no eran ni San José ni la Virgen María ni el Niño Jesús.
Sino: el melonero al frente del modesto puesto,
"¡Melones dulces a dos euros!".
Su mujer al peso y la caja
y el niño, -de tres meses-, ni siquiera en cuna con paja,
sino en un mugriento carrito, con mucho trajín
y también mucho remiendo,
aprendiendo ya el negocio.

No hay oro incienso y mirra
el oro es el amarillo de los melones,
el incienso es el sudor del esfuerzo para ganar el sustento,
la mirra es un biberón con agua, que sostiene el niño por si mismo.

Y tampoco estaban Melchor, Gaspar ni Baltasar,
...ni falta que hacía.
Mas necesarios que Reyes y pastores eran los clientes
que compensaran con sus compras
el esfuerzo, no de esa Sagrada sino de esa Humana familia.

Todo esto ocurría en “El otro Portal”
En el Mediterráneo, en un día de verano.