20 feb 2016

Poemas Anónimos árabes sobre el dinero y los negocios

I
Guardo mi dinero y lo protejo, pues sé que es mi espada y mi escudo.
O ¿voy a gastarlo en beneficio del peor de mis enemigos y trocar mi bienestar en medio de las gentes por desgracia?

Preservo mi dinero de toda persona innoble que perjudica a todo ser humano.
Prefiero esto a tener que buscar un usurero y decirle:
"procúrame un dirhem y mañana te lo devolveré quintuplicado".
Me volvería la espalda, me alejaría y yo quedaría como un perro.

¡Cuan humillados están los hombres que carecen de bienes,
aunque sus virtudes reluzcan como el sol!

II


Si algún día he de ser rico sin ser generoso,
¡piérdase el uso de mi mano y el de mi pie!
¡Presentadme un avaro que haya conquistado la gloria con su usura!
¡Mostradme un pródigo que haya muerto por su prodigalidad!

III

Generosidad y bondad hacen destacar al joven entre sus compatiotas.
Te es bien fácil ser así.

IV

Si la fortuna te distingue con sus beneficios,
distribúyela entre las gentes antes de que se esfume,
pues la generosidad no la hará desaparecer si se acerca
ni la avaricia la retendrá si se aleja.

V

Aquellos que, cuando te parabas ante su puerta,
te colmaban de beneficios,
se han ido.

VI

El hombre en la época de prosperidad es como un árbol:
la gente permanece a su alrededor mientras duran los frutos.
Cuando ha dejado caer todo lo que tenía,
se apartan y buscan otro árbol.
¡Malditos sean todos los hijos de este tiempo!
¡No he encontrado ni uno bueno entre los diez!

VII

En los negocios la necesidad obliga a hacer lo que no es correcto.
Nadie hace nada si es que lo que hace no le reporta determinados beneficios.

VIII

En la bondad está la perfección;
en la clemencia, el prestigio y la veracidad,
son el sello de quien es sincero.
Aquél que busca las loas con su dinero,
busque primero, con la generosidad, la liza de la gloria.

IX

No creo que la felicidad se encuentre en la reunión de las riquezas.
El que es sencillo, es feliz.
El temor de Dios constituye el mejor viático;
junto a Dios encontrarás lo que desees.


X

Puedo prescindir de aquel que se emte con las gentes;
que las ve en el error sin que él ande por buen camino.
La riqueza y las costumbres son sólo envolturas,
ya que todos se arropan en lo que oculta el pecho.
Te extraviarás si pretendes resolver algo por caminos indebidos,
pero si sigues los procedimientos normales lo conseguirás

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