He pedido, a quien me ha puesto enfermo, que me diera un beso para curarme.
Me ha contestado: "¡Nunca, Jamás!
Le he dicho: "¡Si, si, por favor!"
Me ha dicho: "Cógelo mientras sea por un medio lícito", y ha sonreído.
He interrumpido: "No, por la fuerza".
Me ha dicho: "¡No, sino de común acuerdo!"
No preguntes por lo que ha ocurrido, pide perdón a Dios y duerme.
Piensa de nosotros lo que quieras,
el amor se endulza con las sospechas.
Me da igual, que esto sea público o secreto.
¡Excelsa beldad! ¿Cuanto durará este huirme?
¿Quién te ha incitado a alejarte de mí?
Has despertado la pasión en todos los corazones;
has ceñido con el insomnio todos los párpados.
Antes de conocerte, sabía que el fruto se recoge de las ramas.
¡Oh rana de arak!*
Sabía que la gacela era objeto de caza,
pero ahora veo que eres tú el que caza a los cazadores.
Lo más maravilloso que de ti puedo contar,
es que yo me he enamorado sin que tú te dieses cuenta.
No permites que me una a tí;
el motivo de mis celos eres tú mismo.
¿Que hay que decir de mí?
Mientras viva, no pararé de decir:
"¡Excelsa beldad! ¿Cuanto durará este rehuirme?
* Arak: arbusto de rama esbelta y con espinas
Me ha contestado: "¡Nunca, Jamás!
Le he dicho: "¡Si, si, por favor!"
Me ha dicho: "Cógelo mientras sea por un medio lícito", y ha sonreído.
He interrumpido: "No, por la fuerza".
Me ha dicho: "¡No, sino de común acuerdo!"
No preguntes por lo que ha ocurrido, pide perdón a Dios y duerme.
Piensa de nosotros lo que quieras,
el amor se endulza con las sospechas.
Me da igual, que esto sea público o secreto.
II
El corazón del amante está fatigado por el amado;
su entendimiento le ha sido arrebatado por la más extraordinaria beldad.
Uno me preguntó: "¿Que es el amor?"
Contesté:
"Es dulzura que contiene tormento"
III
¡Excelsa beldad! ¿Cuanto durará este huirme?
¿Quién te ha incitado a alejarte de mí?
Has despertado la pasión en todos los corazones;
has ceñido con el insomnio todos los párpados.
Antes de conocerte, sabía que el fruto se recoge de las ramas.
¡Oh rana de arak!*
Sabía que la gacela era objeto de caza,
pero ahora veo que eres tú el que caza a los cazadores.
Lo más maravilloso que de ti puedo contar,
es que yo me he enamorado sin que tú te dieses cuenta.
No permites que me una a tí;
el motivo de mis celos eres tú mismo.
¿Que hay que decir de mí?
Mientras viva, no pararé de decir:
"¡Excelsa beldad! ¿Cuanto durará este rehuirme?
* Arak: arbusto de rama esbelta y con espinas
IV
No me dejes morir de amor con esa mirada tajante.
Tu dureza ha partido en pedazos mi corazón;
mi cuerpo ha quedado extenuado;
mi paciencia se ha concluido.
Tu voz ha seducido con su encanto al corazón;
he perdido el entendi1miento y el deseo ha hecho presa en mí.
Aunque la tierra entera se cubra de soldados que vuelen en tu auxilio,
yo conseguiré mi propósito ahora mismo.
¡Déjame en paz, pues ya tengo bastante con las adversidades del destino!
Dios me ha prohibido el fornicar y ha dicho:
"El fuego será la morada de quien Me desobedezca"
No siento inclinación hacia el mal;
déjame; no me mires con malos ojos.
Si no dejas de utilizar conmigo este lenguaje y respetas mi honor,
llamaré con toda mi fuerza a los hombres de mi pueblo;
haré venir a los que están cerca y a los que están lejos.
Aunque se me despedazase con una espada yemení,
no consentiría que un disoluto me viese,
aunque fuese libre o grande;
¿Como he de consentir al esclavo que desciende de adulteras?
Brilla el relámpago del Yemen y me aflige lo que me aflige
al acordarme del amigo que estaba junto a mí
presto a escanciarme la copa del brindis.
¡Furor del relámpago! ¿Volverán los días de felicidad?
¡Censor! No me critiques, pues Dios me ha puesto a prueba
con un amigo que me ha abandonado
y un tiempo que me ha hecho desgraciado.
La alegría de mi corazón me ha dejado en el momento en que mi destino
me ha vuelto la espalda.
La angustia ha hecho mella en mí y me ha escanciado su copa.
Pienso que moriré antes de encontrarte de nuevo.
¡Oh tiempo del amor! Vuelve con las esperanzas.
Trae la alegría y la seguridad;
el tiempo me ha maltratado.
¿Quién ayudaría a un extranjero que pasa la noche lleno de tristeza,
abrumado por una pena sin par
después de haber disfrutado de la alegría del tiempo.
Nos ha condenado la mano de gentes desalmadas.
Permanece cerca de las casas y saluda las mansiones semiderruidas.
Llama, pues tal vez te contesten.
Si te angustia la soledad de la noche,
enciende un fuego que alumbre las tinieblas.
Si el áspid de su barba pica,
no es maravilla que me inflija heridas cuando yo recojo la rosa de sus labios.
¡Oh, paraíso, del cual el alma se ha apartado por la fuerza!
Si no hubiese sido por el consuelo que da el pensar en la vida eterna,
hubiese muerto de dolor.
Vivimos en un pasado cuyos días eran nuestros servidores;
estábamos juntos en el más bello de los lugares.
¿Quién me devolverá a la casa en que estaban mis amigos?
Me he despreocupado de los censores,
pues sus quejas me molestan.
Me reprendían sin darse cuenta de que me incitaban aún más.
Los calumniadores han dicho: "Has olvidado".
He contestado: "¡Por amor!".
Han dicho: "¿Cuan grande es?"
He contestado: "El que justifica a lo que he llegado".
Evito apartarme del amado
a pesar de que he tenido que apurar la copa de la aflicción.
No he hecho caso del censor que me calumnia por mi amor.
¡Oh, enamorados!
¡Por Dios, decidme!
¿Que debe hacer un joven cuando el amor lo abrasa?
-Guarda su amor, conserva su secreto, tiene paciencia y humildad-
Nuestro cuerpo está extenuado,
nuestro corazón está herido,
mientras, las lagrimas corren por las mejillas.
Es un amante difícil,
pero todo lo que hace una belleza, bien hecho está.
¡Primo! Has llenado mi corazón de pasión,
y mis ojos rebosan de lagrimas.
Excitasteis en mi corazón la pasión,
pero os mantuvisteis frío.
Desvelasteis mis ojos con las lagrimas
y os dormisteis.
Habéis ocupado un puesto entre el corazón y la mente.
El corazón no puede olvidaros, aunque debiera fundirse por vos.
Me prometisteis que mantendríais oculto el amor,
pero el calumniador ha intervenido.
Ha hablado y vos también.
V
Brilla el relámpago del Yemen y me aflige lo que me aflige
al acordarme del amigo que estaba junto a mí
presto a escanciarme la copa del brindis.
¡Furor del relámpago! ¿Volverán los días de felicidad?
¡Censor! No me critiques, pues Dios me ha puesto a prueba
con un amigo que me ha abandonado
y un tiempo que me ha hecho desgraciado.
La alegría de mi corazón me ha dejado en el momento en que mi destino
me ha vuelto la espalda.
La angustia ha hecho mella en mí y me ha escanciado su copa.
Pienso que moriré antes de encontrarte de nuevo.
¡Oh tiempo del amor! Vuelve con las esperanzas.
Trae la alegría y la seguridad;
el tiempo me ha maltratado.
¿Quién ayudaría a un extranjero que pasa la noche lleno de tristeza,
abrumado por una pena sin par
después de haber disfrutado de la alegría del tiempo.
Nos ha condenado la mano de gentes desalmadas.
VI
Permanece cerca de las casas y saluda las mansiones semiderruidas.
Llama, pues tal vez te contesten.
Si te angustia la soledad de la noche,
enciende un fuego que alumbre las tinieblas.
Si el áspid de su barba pica,
no es maravilla que me inflija heridas cuando yo recojo la rosa de sus labios.
¡Oh, paraíso, del cual el alma se ha apartado por la fuerza!
Si no hubiese sido por el consuelo que da el pensar en la vida eterna,
hubiese muerto de dolor.
Vivimos en un pasado cuyos días eran nuestros servidores;
estábamos juntos en el más bello de los lugares.
¿Quién me devolverá a la casa en que estaban mis amigos?
VII
Me he despreocupado de los censores,
pues sus quejas me molestan.
Me reprendían sin darse cuenta de que me incitaban aún más.
Los calumniadores han dicho: "Has olvidado".
He contestado: "¡Por amor!".
Han dicho: "¿Cuan grande es?"
He contestado: "El que justifica a lo que he llegado".
Evito apartarme del amado
a pesar de que he tenido que apurar la copa de la aflicción.
No he hecho caso del censor que me calumnia por mi amor.
VIII
¡Oh, enamorados!
¡Por Dios, decidme!
¿Que debe hacer un joven cuando el amor lo abrasa?
-Guarda su amor, conserva su secreto, tiene paciencia y humildad-
IX
Nuestro cuerpo está extenuado,
nuestro corazón está herido,
mientras, las lagrimas corren por las mejillas.
Es un amante difícil,
pero todo lo que hace una belleza, bien hecho está.
¡Primo! Has llenado mi corazón de pasión,
y mis ojos rebosan de lagrimas.
X
Excitasteis en mi corazón la pasión,
pero os mantuvisteis frío.
Desvelasteis mis ojos con las lagrimas
y os dormisteis.
Habéis ocupado un puesto entre el corazón y la mente.
El corazón no puede olvidaros, aunque debiera fundirse por vos.
Me prometisteis que mantendríais oculto el amor,
pero el calumniador ha intervenido.
Ha hablado y vos también.

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