La Vía Recta se había perdido.
Y, por tanto, supuestamente, el camino verdadero fue abandonado.
Y sin embargo...
Ese nuevo camino, tortuoso, oscuro y estrecho,
dirigía hasta la cima de la colina,
Y a una voz que susurraba:
"Si la superas, al otro lado, descubrirás la luz".
Era el Progreso del Peregrino.
Primero nos perdimos
Luego llegamos al pie de la Colina de la Dificultad.
Finalmente llegamos al pie del Monte Sinaí.

No hay comentarios:
Publicar un comentario