20 abr 2018

Abu Ishaq Ibn Ibrahim Ibn Abu Al-Fath Ibn Khafajah de Alzira 1058-1138

Llegó el huésped fantasmal de la amada infiel
y cambié reproche por gratitud aquella noche.

La belleza le reveló el sendero
que conduce al perdón al censurado,
y una fuente desplegada como hoja de papel,
reflejaba su hermosura.

Su visita: viento del alba que recoge la caída de una nube
arrastrada de noche en la arena.
Viento que adorna los cuellos esbeltos de la colina
encollarada de blancas flores esparcidas como perlas.
La aurora despejó de sus gargantas <de la colina>
los restos de oscuridad.
Y contra la negrura estalló la brillantez;
el almizcle se convirtió en alcanfor
allá donde la velada caballería fue perseguida
bajo la bandera desplegada de la belleza.

Luego envolvió mi alma con fuego,
y cegó mi vista con luz.

Como el balanceo de la rama cimbreante
y la mirada asustada del novillo espantado.

El vino de la pasión embriagó sus caderas y
borracha, se estremeció entre dos mantos.

En pleno alboroto su mirada me hirió de amor,
pero el pecado de su embriaguez fue perdonado.

Emanó un atisbo de holganza
dando un pasito adelante.
Una lágrima le recorrió la mejilla,
y el jardín de la belleza brilló bajo la lluvia.

Abū'Alī al-Ḥasan al-Qayrawānī, llamado Ibn Rashīq (nacido en 390/1000, 456 / 1063-4 ó 463/1071)

Fue un poeta y crítico literario árabe del norte de África. Hijo de un orfebre bizantino, nació en Masila (también llamado al-Muḥammadiyya), cerca de Constantino, en la actual Argelia. Demostrando un talento para la poesía cuando era niño, se mudó a al-Qayrawān (en la actual Túnez) en 406/1015 

La poesía

La poesía es una buena cosa,
nada se la puede objetar.
A poco que haga
se lleva la tristeza del triste
y con sutileza saca del argumento conclusión.
Cuanta mirada ha trastocado,
de horrenda en bella.
Cuanto ardor ha sofocado
en el corazón ardiente del enamorado.
Cuanta clemencia ha encendido
en el corazón arisco y duro.
A cuanto poeta olvidado,
con las puertas cerradas al consuelo,
le acercó su lengua al rey coronado.
Enseñad pues a vuestros hijos
la medicina que cura la vida.

19 abr 2018

Gran Rabino Yosef Caro Toledo 1488 Safed (Israel) 1575 - Realidad y Leyendas de la Judería.



Realidad 
 El rabino Yosef Caro, uno de los eruditos y cabalistas judíos más importantes e influyentes de los últimos mil años, fue el jefe de Zefat Beit Din (la corte rabínica) y su principal rabino durante más de 35 años. En su tiempo ninguna persona tuvo una influencia mayor sobre el pueblo judío.
.
El Rabino Yosef Caro fue expulsado de España cuando tenía 13 años de edad junto con el resto de los judíos españoles en 1492, y después de vivir en varias partes del Imperio Otomano, se estableció en Safed en 1536. Donde vivió 35 años. Sirvió como el Gran Rabino y Jefe de la ciudad Corte Rabínica hasta su muerte en 1575, a la edad de ochenta y siete años. El rabino Caro se vio muy afectado por el trauma de los judíos de España en aquél momento y estaba preocupado por como las conversiones forzadas, la Inquisición y la expulsión final influirían en la tradición y la fe judías. Por lo tanto, se dispuso a componer un libro que tratara temas de halakha (cuestiones relacionadas con la ley judía) e interpretó cómo uno debe lidiar con estos muchos problemas y situaciones mientras permanece dentro del ámbito de la ley judía. El libro se llama Beit Yosef y su escritura le llevó a Rabi Caro treinta y dos años. La versión condensada de este libro, conocida como Shulchan Aruch (La Mesa Dispuesta), se considera uno de los libros más importantes para el gobierno en el mundo judío ortodoxo actual.
El Rabino Caro murió el 13 de Nissan, 5225 [1575] mientras respondía a una consulta sobre halacha. En la página vacía, su hijo escribió: "Aquí el maestro de la memoria bendita dejó la página en blanco. Él habría escrito la respuesta, pero fue llamado a la Academia en la Alta ".* cita de Shlomo ben Ayal (de Ascent Quarterly # 11 y 12) 

Leyenda de la Judería
En la ciudad de Nikopol en el Norte de Bulgaria vivía un gran estudioso de La Torah conocido como el Rabino Yosef. Dedicaba todo su tiempo a aprender, pero no quería depender de fondos públicos para su sustento, entonces, se asoció con un conocido, y establecieron un negocio juntos. La jornada diaria del rabino Yosef estaba completa. Estudiaba La Torah hasta altas horas de la noche, al día siguiente se despertaría temprano para orar y luego iría al salón de estudio. Solo por la tarde se acordaba de ocuparse por su negocio e ir a la tienda.
El socio que atendía la tienda desde por la mañana temprano, reprochaba al rabino Yosef ocuparse de la tienda poco y al final de la tarde. El rabino Yosef, ante el apercibimiento siempre permanecía en silencio y pensaba para sí mismo: "¿Qué le voy a hacer si mi amor por La Torah es tan fuerte?"
Un día, en la Beit midrash ('casa de estudio'), surgió una cuestión complicada y se produjo una discusión profunda. El tiempo pasó volando, y el rabino Yosef llegó a la tienda mucho más tarde que de costumbre y fue recibido por su socio furioso que le gritó: " ¡Ya está bien! No tengo otro remedio que disolver nuestra sociedad. ¡No está bien que cargue con la mayor parte del trabajo y repartamos los beneficios por igual! O comienzas a ocuparte de la parte que te corresponde, o vamos por caminos separados ".
El rabino Yosef le pidió a su compañero un día para meditar y discutir el asunto con su esposa.
En casa, el rabino Yosef le contó a su esposa lo sucedido y le pidió su opinión. "No disminuyas tu estudio de la Torá ni un ápice. Si tu socio desea cerrarte una puerta, estoy seguro de que Dios abrirá las puertas de la liberación y se nos presentarán nuevas oportunidades ".
Animado por las palabras de su esposa, el rabino Yosef regresó a la tienda al día siguiente y le dijo a su compañero que aceptaba separarse. Calcularon el valor de la mercancía, y se repartieron el valor del negocio, los dos se separaron amistosamente.
"No es prudente dejar el dinero en la casa sin generar ningún ingreso", -dijo la esposa del rabino Yosef -. "Ve al mercado y negocia un poco, y tal vez encuentres la forma de que nos mantengamos".
El rabino Yosef hizo lo que su esposa sugirió y salió de la casa. En el camino al mercado, su mente deambuló hacia la meditación de la Torá, y terminó en la  Beit midrash ('casa de estudio') donde permaneció hasta la noche.
Al regresar a su casa, se sintió incómodo bajo la mirada inquisitiva de su esposa. "Todavía no he encontrado nada. -"Le dijo a su esposa - y en un tono tranquilizador continuó: "Mañana iré al mercado y comerciaré, y seguro que Dios me proveerá".
Y así lo hizo. Al día siguiente, el rabino Yosef se dirigió al mercado en busca de mercaderías para revender. Un hombre alto (¿un ángel?) se acercó al Rabino Yosef y le ofreció venderle un gran recipiente para mezclar vino. El rabino Yosef sacó el dinero que tenía y lo compró sin hacer muchas preguntas ni averiguaciones.
Cuando el rabino Yosef trajo a casa su "adquisición", su esposa le preguntó: "¿Qué demonios vamos a hacer con este recipiente?"
El rabino Yosef no estaba preocupado. Confiaba en que, dado que él iba al mercado e hizo su parte para ganarse la vida, Dios seguramente se encargaría del resto. Con ese pensamiento, corrió a la casa de estudio.
Esa noche, el rabino Yosef tuvo un sueño. Vio al hombre alto que conoció en el mercado, (el mismo que le vendió el recipiente) que le explicó: "Tu buena suerte ha estado esperando durante mucho tiempo. Dado que está destinada sólo para ti, no debía compartirse con un socio. Ahora que tu asociación se ha disuelto, recibirás la gran recompensa que te ha llegado. El recipiente que compraste esta hecho de oro puro. Debes conocer su valor real para poder venderlo al precio correcto. Una vez que lo vendas, viaja a Tierra Santa y establécete en la ciudad de Safed ".* (Safed situada en el distrito Norte de Israel es la ciudad más alta de Galilea e Israel)
Cuando el rabino Yosef se despertó, le dijo a su esposa el sueño. Esa mañana, mientras estaba en la Sinagoga orando y estudiando, su esposa convocó a un orfebre confiable para evaluar el recipiente. Después de desempolvarlo y examinarlo, el orfebre confirmó que en realidad era de oro puro.
El rabino Yosef vendió enseguida el recipiente, y él y su esposa se dirigieron a Israel. Fieles al sueño, se instalaron en la ciudad santa de Safed. El dinero que tenían era suficiente para mantenerlos por muchos años felices juntos.
Sin embargo, la principal alegría del rabino Yosef fue que esta fortuna le permitió imprimir sus dos grandes obras, que más tarde se conocerían como el Beit Yosef y el Shulchan Aruch. - El rabino Yosef de nuestra historia es el gran rabino Yosef Caro -.

Realidad y Leyenda sobre su Sinagoga

La Sinagoga dedicada al rabino Joseph Caro, Fue construida en el siglo XVI como una gran y magnífica sinagoga y casa de aprendizaje, utilizando mármol y piedra tallada. El edificio fue destruido en el terremoto de 1759, pero luego fue reconstruido en un estilo más modesto. Los Hasidim que llegaron a Safed en 1777 comenzaron a orar aquí, y también participaron en su reconstrucción después de que fue destruida nuevamente en el Gran Terremoto de 1837. Tres hombres, encabezados por el filántropo italiano Yitzhak Guetta, contribuyeron conjuntamente para su reconstrucción durante un período de una década. Yitzhak Guetta escuchó sobre la destrucción de Safed mientras estaba en Italia y decidió usar su fortuna para ayudar a reconstruir la ciudad en ruinas. Si miras al piso de esta sinagoga, verás un piso de mármol italiano importado de Italia por Guetta. La leyenda dice que Guetta usó solo la mitad del presupuesto que reservó para la reconstrucción de esta estructura y que enterró la otra mitad en el suelo para cuando llegue el mesías.


17 abr 2018

Mahmud Darwish 1941 - 2008 Soy Yusuf, padre. (Del poemario: Menos rosas (1986)

Mahmud Darwish, está considerado como el poeta nacional palestino, nacido en Palestina durante el mandato Británico murió en Houston Texas en 2008.
En el siguiente poema se narra el lamento de José ante la traición de sus hermanos por celos. No se hace mención a la segunda parte del relato en la que José es espléndidamente recompensado por la voluntad de Dios ni el traslado de Israel a Egipto por el que se cumple su sueño en el que las once estrellas, (sus hermanos) el sol y la luna (sus padres) se postran ante él por el poder adquirido como administrador de los almacenes del Rey.
Soy Yusuf, padre
Mis hermanos no me quieren,
no me desean entre ellos, padre.
Me agreden, me lanzan piedras e insultos.
Quieren que muera para hacerme un panegírico.
Me han cerrado la puerta de tu casa,
me han echado del campo,
han envenenado mis uvas
y han destrozado mis juguetes.
Cuando la brisa ha acariciado mi pelo al pasar,
me han envidiado y se han revuelto contra mí y contra ti.
¿Qué les he hecho yo, padre?
Las mariposas se han posado sobre mis hombros,
las espigas se han inclinado hacia mí
y los pájaros han volado sobre mis manos.
¿Qué he hecho yo, padre,
y por qué yo?
Tú me has llamado Yusuf
Y ellos me han arrojado al pozo y han acusado al lobo.
Y el lobo es más clemente que mis hermanos,
padre. ¿Acaso he ofendido a alguien cuando he dicho que
he visto once astros, el sol y la luna, y que los he visto
prosternados ante mí?

Al-Aʿmā al-Tuṭīlī (El Ciego de Tudela) 1092-1126

 Al-Aʿmā al-Tuṭīlī

Lagrimas derramadas, ardiente corazón:
Agua y fuego:
Siempre opuestos, salvo en la pasión.
¡Ay, vida mía, el reproche del crítico es cruel!
mas la vida es corta, las fatigas largas.
¡Suspiros que pregonan la pasión abrasadora,
y lágrimas corredoras como la riada!

El sueño es inútil, la cita lejos;
no tengo reposo.
Si yo encontrara la rama, volaría.

Oh Ka´aba, hacia ti peregrinan los corazones,
con clamoroso anhelo contestado por el amor.
Llamaste a un arrepentido que vuelve a ti.
Aquí estoy, sordo al discurso del espía.

Déjame ir a orar,
no me des evasivas;
mi corazón es el premio, las lágrimas mi ofrenda.
Bienvenido sea aunque me muera por ella,
de cadera ufana y párpados lánguidos.
La crueldad en el amor parece dulzura,
y enseña a obrar mal al pensamiento.

Huyó de aquellas noches, cortas para mí.
Mis lágrimas desde entonces rezuman
un picor de espadas entre los párpados.

He escogido a una dueña injusta,
más no diré quién es,
pues mi justicia reluce
aunque mi amada sea cruel.
Pregúntale sobre nuestro amor y su evasión.

Regalé pasión, la convirtió en sumisión,
y también la eludió.
Después de ella, elija el gozo a quien quiera.

¡Que no se aleje de mí en ningún caso,
ama acusadora que tortura y vacila!
Me abandonó con promesas de tristeza y enfermedad,
cantando entre amorosa y coqueta:

"Mi amor está enfermo de mi amar.
¿Como no lo ha de estar?
¿No ves que a mi no ha de llegar?

5 abr 2018

Wuhayb ibn al-Ward al-Makki (Mecca.770) El verdadero Bandolero y Generosidad

Wuhayb ibn al-Ward al-Makki, conocido como "Urwa de los indigentes" poeta místico al que según la leyenda  se le atribuyen incluso milagros preocupado en extremo por los más necesitados llegó incluso a fundar un hospital. Esto no impide que en sus poemas se refleje el auténtico espíritu beduino.

El Bandolero

Confunda Dios al bandolero,
que al abrigo de la oscura noche
relame los huesos frecuentando los mataderos.

Al bandolero, que cada noche cuenta el botín del día,
traicionando la hospitalidad del amigo deferente.
Que duerme de noche y se levanta luego,
sentándose a sacudirse los guijarros de su polvoriento costado.

El verdadero bandolero es aquél 
cuya faz resplandece como la llama que ilumina
a quién alza una brasa.

Generosidad

Soy un hombre que comparte su vasija
mientras tú no la compartes con nadie.
Reparto mi cuerpo en muchos cuerpos
y ofrezco sorbos de agua límpida y fresca.
¿Te burlas acaso de mí, porque engordando tú,
ves, en cambio, que en mi cuerpo ha hecho mella el buen obrar?

3 abr 2018

De Al´Gazzali (Jorasán 1058-1111 d.c.) Método para identificar tu religión

"Un espíritu liberal se guiará por esta máxima del príncipe de los creyentes, Ali, hijo de Abu Talib:

"No busques la verdad por medio de los hombres: encuentra primero la verdad y luego reconocerás a los que la siguen". 

Éste es el procedimiento que emplea un sabio. Una vez en posesión de la verdad examina la base de las diversas doctrinas que se presentan ante él y, cuando encuentra que son ciertas, las acepta sin preocuparse de que quien las enseñe sea sincero o engañoso. Es más, recordando cómo se encuentra el oro en las entrañas de la tierra, se esfuerza por cribar la verdad de los errores que la rodean".