26 ago 2013

En la Corte del rey Yunán - Anónimo árabe


 ¡Oh, tú, que ves con temor las vicisitudes del tiempo: tranquilízalo!
Todas las cosas dependen de Quien ha creado la tierra.
Lo que está dispuesto, ocurre y no se borra.
Vive seguro de que no sucederá lo que Dios no haya dispuesto.

Abandona tus preocupaciones, pues todas las cosas
dependen del destino.
Alégrate al pensar en la llegada del bien inmediato
y así olvidarás el pasado.
Tal vez un hecho que te encoleriza, encierra en sí
el origen de una pronta satisfacción.

Dios hace lo que quiere: no te opongas.
Confía tus cosas al Benefactor, al Sabio,
y no te preocupes de nadie más.
Sabe que las cosas no suceden como tú quieres,
sino como quiere Dios.

No te preocupes y olvida tus dificultades,
pues las dificultades destruyen el buen sentido.

¿Para qué sirve el afanarse al pobre esclavo?
Déjalo tranquilo: así vivirás en el bienestar
permanentemente.

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