¡ Alegría de mis ojos!
¡Querido mío!
Mi hijo se ha perdido y el dolor me lacera la piel.
Veo mi cuerpo ahogado,
y los arrebatos de la pasión abrasan mis entrañas.
En mi pena no tengo ningún consuelo más que Tu Gracia.
¡Oh, apoyo mío!
Tú, Señor, ves el dolor que me aflige a causa de la separación de mi hijo.
Reúne a los que están separados y ten piedad,
La esperanza que pongo en Ti, es mi mayor apoyo.
¡Querido mío!
Mi hijo se ha perdido y el dolor me lacera la piel.
Veo mi cuerpo ahogado,
y los arrebatos de la pasión abrasan mis entrañas.
En mi pena no tengo ningún consuelo más que Tu Gracia.
¡Oh, apoyo mío!
Tú, Señor, ves el dolor que me aflige a causa de la separación de mi hijo.
Reúne a los que están separados y ten piedad,
La esperanza que pongo en Ti, es mi mayor apoyo.
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