La poesía es una buena cosa,
nada se le puede objetar.
A poco que haga
se lleva la tristeza del triste
y con sutileza saca del argumento conclusión.
Cuanta mirada ha trastocado, de horrenda en bella.
Cuanto ardor ha sofocado en el corazón ardiente del enamorado.
Cuanta clemencia ha encendido en el corazón frío y duro.
A cuanto poeta olvidado,
con las puertas cerradas al consuelo le acercó su lengua la rey coronado.
Enseñad pues a vuestros hijos la medicina que cura la vida.
nada se le puede objetar.
A poco que haga
se lleva la tristeza del triste
y con sutileza saca del argumento conclusión.
Cuanta mirada ha trastocado, de horrenda en bella.
Cuanto ardor ha sofocado en el corazón ardiente del enamorado.
Cuanta clemencia ha encendido en el corazón frío y duro.
A cuanto poeta olvidado,
con las puertas cerradas al consuelo le acercó su lengua la rey coronado.
Enseñad pues a vuestros hijos la medicina que cura la vida.
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